La piel siempre está expuesta a diversos factores que la van debilitando, especialmente la facial. Esta parte necesita de mayores cuidados porque tiende a ser la más sensible de nuestra epidermis. Por está razón, es importante cuidarla diariamente y cada cierto tiempo realizarte algún peeling facial. De esta manera mantendrás una piel luminosa y de mejor aspecto.
Pero, ¿qué es un peeling facial? En el artículo de hoy te mostramos una pequeña guía de la función de este tratamiento para que no dudes en hacértelo.
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Índice de contenidos
¿En qué consiste el peeling facial?
El peeling facial es un tratamiento estético diseñado para mejorar la apariencia y salud de la piel del rostro. Su principal función es exfoliar las capas superficiales de la piel, eliminando células muertas e impurezas, lo que estimula la regeneración celular y promueve una piel más suave, luminosa y uniforme. Esto se logra utilizando sustancias químicas, agentes mecánicos o tecnologías como el láser.
Este procedimiento es ideal para tratar problemas como manchas solares, hiperpigmentación, cicatrices de acné, arrugas finas, líneas de expresión y textura desigual. Además, ayuda a controlar el exceso de grasa y a minimizar los poros dilatados, proporcionando un aspecto más rejuvenecido y fresco.
¿Cuáles son los tipos de peeling que existen?
Existen diferentes niveles de profundidad, ya que hay peelings superficiales, medios o profundos. Su clasificación depende de los métodos o técnicas para realizarlo. Estas pueden ser:
Peeling químico
El peeling químico es un tratamiento estético que consiste en la aplicación de sustancias químicas, como ácidos específicos, sobre la piel para exfoliar y renovar sus capas superficiales o más profundas, dependiendo del tipo de peeling. Este procedimiento estimula la regeneración celular, mejorando la textura, el tono y la apariencia general de la piel. Es especialmente eficaz para tratar manchas, cicatrices de acné, arrugas finas, hiperpigmentaciones y signos de envejecimiento. Según la intensidad del tratamiento, el peeling químico puede ser superficial, medio o profundo, y debe realizarse bajo la supervisión de un profesional para garantizar resultados seguros y efectivos. Esta técnica utiliza ácidos como:
- Ácido glicólico (exfoliación suave).
- Ácido salicílico (ideal para piel grasa o con acné).
- Ácido mandélico (suave para pieles sensibles).
- Ácido tricloroacético (TCA) o fenol (peelings más profundos).
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Peeling mecánico
El peeling mecánico utiliza técnicas de exfoliación física para eliminar las capas más superficiales de la piel, mejorando su textura y apariencia. Se realiza mediante herramientas como microdermoabrasión, que emplea cristales o puntas de diamante, o exfoliantes granulados diseñados para arrastrar células muertas e impurezas. Este tratamiento es ideal para suavizar líneas finas, reducir cicatrices leves, minimizar poros dilatados y mejorar el tono desigual de la piel. Al ser menos invasivo que otros tipos de peeling, suele requerir menos tiempo de recuperación y ofrece resultados inmediatos, dejando una piel más suave, luminosa y revitalizada.
Peeling con láser
El peeling con láser es un tratamiento que usa energía lumínica para eliminar de manera precisa las capas más superficiales o dañadas de la piel. Este procedimiento es ideal para tratar arrugas profundas, cicatrices de acné, manchas, daño solar y textura irregular. Los láseres más comunes para este tipo de peeling son el CO2 fraccionado y el Erbium-YAG, que permiten un control preciso sobre la profundidad del tratamiento. Además de rejuvenecer la piel, estimula la producción de colágeno, logrando un rostro más firme, uniforme y con un aspecto renovado. Es un procedimiento avanzado que requiere la supervisión de un especialista.
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Tips sencillos para tu peeling
Siempre que realices alguna exfoliación por tu cuenta, es importante que consideres los siguientes aspectos:
- Realiza tu peeling después de desmaquillarte y lavarte la cara. Hazlo siempre entre el paso de limpieza y la aplicación de cremas.
- Si tu piel es muy sensible, no uses con mucha frecuencia productos con ácido glicólico o salicílico. Si los aplicas de vez en cuando en tu cara, asegúrate de que sea en cantidades bajas.
- No raspes la piel. Si frotas fuertemente solo irritarás la piel en lugar de limpiarla. La mayoría de exfoliantes están hechos para que al contacto con la piel, actúen.
- Aplica tus exfoliantes con suaves masajes circulares y retira suavemente con agua tibia.
- Después de realizar todo el proceso de exfoliación, es importante que hidrates tu piel. Usa mascarillas que calmen y refresquen tu tez.
- No quites los puntos negros de tu cara. Una vez que hagas habitualmente tu rutina de limpieza y exfolies tu piel una vez por semana, disminuirán. Si ves que no se quitan, usa extractores eléctricos o acude con algún especialista.
Como puedes ver, existen diferentes tratamientos especiales hechos por profesionales para renovar la piel de tu cara. Sin embargo, es importante que en tu día a día la cuides y la protejas con diversos productos. De esta forma la mantendrás sana y reluciente por mucho más tiempo.
Cuidados post-tratamiento
Es esencial evitar la exposición al sol, ya que la piel estará más sensible. También es fundamental que realices lo siguiente:
- Hidratación: Usar cremas hidratantes adecuadas para reparar la barrera cutánea.
- Evitar productos agresivos: No usar retinoides, exfoliantes o productos con alcohol hasta que la piel se recupere.
- Seguir las indicaciones del dermatólogo.
Es importante realizar el peeling bajo supervisión de un profesional para evitar complicaciones y personalizar el tratamiento según las necesidades de tu piel.
Entrevista con Diana Riv: Estética facial avanzada
En esta entrevista destacamos el trabajo de Diana Riv, una reconocida profesional de la estética facial avanzada y especialista en ARC System Repair. Esta técnica, originaria de Rusia, se basa en el uso de plasma frío, también conocido como el cuarto estado de la materia. Este plasma, similar al gas pero compuesto por átomos ionizados con electrones en libre circulación, estimula la regeneración celular de manera eficaz y segura.
Durante la entrevista, Diana desmitificó algunos conceptos erróneos sobre el cuidado facial. Por ejemplo, aclaró que limpiar en exceso el rostro en caso de acné o evitar la hidratación para no generar más grasa son errores comunes. También destacó la importancia de usar protector solar, incluso cuando se lleva maquillaje, para proteger la piel de los daños solares. Además, compartió que muchos de los problemas que observa en sus clientes no solo están relacionados con los rituales de cuidado externo, sino también con hábitos internos, como beber suficiente agua diariamente y cuidar la salud mental.